Algunos cuentos originales creados por el autor de este blog. Y otros compartidos...

5 de noviembre de 2012

NADA...


El sol nace lentamente en aquella ciudad perdida frente a la inmensidad del mar… Los pocos jóvenes que quedan en la urbe se reúnen en el embarcadero para contemplar fijamente el otro lado de la bahía, donde dicen que se vive mejor… La única esperanza que tienen es atravesar el embravecido mar para entrar en el paraíso de la “felicidad y el bienestar”. En esta tierra es casi imposible vivir dignamente y ellos lo saben…

Nada es un joven que como todos los jóvenes posee planes de futuro, con una vida mejor al lado de su novia y tal vez con varios hijos… Hoy, al amanecer, se ha reunido con sus amigos y ha juntado todos sus ahorros para emprender una arriesgada y necesaria aventura, pero con la promesa de una vida sin miseria ni explotación. Nada se sube a la pequeña barca (si es que se le puede poner ese nombre a ese montón de viejas maderas) previo pago de su pequeña fortuna… Algún día ese dinero se multiplicará y podrá casarse con su novia, hoy llorosa por su partida… Es la primera vez que sale de su ciudad. Pero está decidido y no importa, hay una ilusión nueva en el ambiente… Los ojos de Nada brillan con el sueño de un mundo mejor, un mundo donde la injusticia no tenga cabida, donde todos puedan vivir con dignidad.



Con sus compañeros de viaje, hombres y mujeres que navegan junto a él a la “tierra prometida”, zarpan rumbo a lo desconocido, perdiendo con la vista (pero no con el corazón) el lugar que les vio nacer, crecer, enamorarse… ¿Cuándo podrán volver a ver de nuevo su hogar y su tierra?

Después de una dura y larga travesía, sin alimentos, casi sin agua, y a punto de alcanzar la playa, para ellos de la alegría, a escasos pero profundos metros de la orilla, la pequeña embarcación se hunde por el sobrepeso y la mala climatología. ¡Tan cerca y tan lejos! El miedo se apodera de Nada y los gritos de sus acompañantes ensordecen sus últimos recuerdos… Piensa en su novia, en sus padres, familia, amigos… En aquellos atardeceres junto al bello mar que ahora puede ser su tumba… Tal vez sea su primer y último viaje…”

Quizá el final de esta historia lo encontremos en la televisión, en las noticias a la hora de la sobremesa… O tal vez cuando abramos el Diario por la mañana en la sección de sucesos… Puede que el final de esta historia sea aquel inmigrante que vemos en la calle y del que huimos porque “no nos inspira confianza” o en aquel otro que busca trabajo para  alimentar a sus hijos…

A lo mejor preguntando a nuestros abuelos descubramos el final de esta aventura…

Tú que piensas en todo, ¿te has parado alguna vez, por un segundo, a pensar en Nada?

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