Algunos cuentos originales creados por el autor de este blog. Y otros compartidos...

5 de noviembre de 2012

NADA...


El sol nace lentamente en aquella ciudad perdida frente a la inmensidad del mar… Los pocos jóvenes que quedan en la urbe se reúnen en el embarcadero para contemplar fijamente el otro lado de la bahía, donde dicen que se vive mejor… La única esperanza que tienen es atravesar el embravecido mar para entrar en el paraíso de la “felicidad y el bienestar”. En esta tierra es casi imposible vivir dignamente y ellos lo saben…

Nada es un joven que como todos los jóvenes posee planes de futuro, con una vida mejor al lado de su novia y tal vez con varios hijos… Hoy, al amanecer, se ha reunido con sus amigos y ha juntado todos sus ahorros para emprender una arriesgada y necesaria aventura, pero con la promesa de una vida sin miseria ni explotación. Nada se sube a la pequeña barca (si es que se le puede poner ese nombre a ese montón de viejas maderas) previo pago de su pequeña fortuna… Algún día ese dinero se multiplicará y podrá casarse con su novia, hoy llorosa por su partida… Es la primera vez que sale de su ciudad. Pero está decidido y no importa, hay una ilusión nueva en el ambiente… Los ojos de Nada brillan con el sueño de un mundo mejor, un mundo donde la injusticia no tenga cabida, donde todos puedan vivir con dignidad.

1 de noviembre de 2012

¡VEN Y SÍGUEME!

¡VEN Y SÍGUEME!:

No esperes más... Cristo te está llamando, directamente a lo más profundo de tu corazón, para que seas feliz, completa y radicalmente feliz... ¡No tengas miedo! Todo un Dios hecho Hombre te ha elegido, aunque no lo creas, para amarte sin fisuras, sin complejos e infinitamente... ¿Por que te niegas a descubrir la verdadera felicidad? 
Dentro de pocos días tendrás una gran oportunidad, una gran ocasión para despertar en la fe, incluso aunque pienses que ya tienes fe... ¡Apúntate ya al próximo Cursillo de Cristiandad de la Diócesis de Burgos! Solo es un fin de semana, pero te puede cambiar la vida... Los días 23, 24 y 25 de noviembre en el Monasterio de San Pedro Cardeña.

Más información en:

ccristiandadburgos@gmail.com


El niño duda - Mucha chuche y poca duda

El niño duda - Mucha chuche y poca duda:




Por David Escarpa

 

LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES

La desnudez de los árboles:
Descubrí que el frío, guarecido durante el verano entre las hojas de los árboles, migra en otoño hasta el interior de los hombres.
Dónde acabe ese jirón helado depende del azar. Si se clava en la garganta, las palabras saldrán cortantes, por mucho calor que les insuflemos. Y si se esconde bajo los párpados, lloraremos ventiscas. Puede refugiarse entre los dedos, llenando de escarcha cada caricia; o en los pies, haciendo resbaladizo cualquier paso a dar.
Pero, por mucho que se prolongue el invierno, siempre habrá una primavera llena de hojas para acoger de nuevo al frío.

NiñoCactus

Y AL FINAL ME MORÍ...


Y al final me morí. Aquella noche no pude tomar, con mi flamante Ferrari último modelo, esa curva a 180 km/h… Si hubiese hecho caso a la señal que me indicaba curva peligrosa, quizá no estaría aquí, en la antesala de la gloria, esperando a que Dios me recibiese en su cielo. Pero eso ya no importa… La verdad es que, con mi estupendo “expediente religioso”, tendré reservado un sitio fenomenal para disfrutar de la eternidad.

La cosa es que allí estaba yo, sentado en una salita a la espera de ser recibido por Dios. Junto a mi se encontraban dos hombres que también habían muerto aquella misma noche. Viendo a mis dos compañeros de destino (que por sus “pintas” y forma de hablar parecían haber salido de la cárcel), yo lo tendría muy fácil para tener un sitio preferente cerca de Dios… Y no lo digo por sentirme mejor que nadie, pero simplemente soy objetivo: A mi me bautizó el Señor Arzobispo, mi Primera Comunión fue un gran acontecimiento en la ciudad y mi Confirmación fue nombrada hasta en las revistas de la capital… Cundo me casé había catorce curas y, además, ningún domingo ni fiesta de guardar he faltada a misa.

31 de octubre de 2012

CUANDO ERA POBRE...


Ya no aguantaba más… Tenía que tomar una determinación y pedir ayuda para poder salir hacia adelante. La verdad es que no me veía capaz, nunca había hecho algo parecido en mi vida, pero llegados a esta situación no me quedaba otra opción. ¡Tenía que hacerlo! Entonces me acerqué a aquella señora enjoyada, bien vestida y con un peinado de eterna peluquería, que salía de la iglesia y le dije:

29 de octubre de 2012

LOLO EL POBRE...

Se llamaba Manuel aunque atendía por el nombre de Lolo. "Lolo el pobre" le llamaban los niños del barrio; y él se sentía importante porque participaba en sus juegos contemplando la bella danza de la peonza de Enrique, la pelota azul de Carlos y las nuevas y relucientes canicas de Andrés. Jugaba en aquella plaza de árboles centenarios hasta las seis de la tarde, hora en la cual sus amigos se iban a sus casas a merendar.
Lolo nunca merendaba.

28 de octubre de 2012

EL VIEJO MANUEL


En aquel barrio de las afueras de la ciudad era conocido como el viejo Don Manuel… O “el viejo” a secas. Nadie sabía su edad, pero seguramente rondaba los ochenta años. Era alto, aunque andaba algo encorvado. Todavía conservaba una buena cantidad de pelo sobre su distinguida cabeza. Siempre caminaba con su inseparable bastón de empuñadura de marfil y acostumbraba a salir a la calle sobre las doce de la mañana para su paseo diario…Nadie hablaba con él durante su paseo porque él no quería hablar con nadie… No tenía amigos, ni familia, vivía completamente solo en aquella antigua casa baja rodeada de altos edificios repletos de familias inmigrantes y de gente humilde y trabajadora… Era un cascarrabias, pensaba que los demás le querían siempre engañar y que no eran dignos de dirigirse a él…“¡Cómo ha cambiado el barrio! ¡Cuántos inmigrantes viven ahora en mi querido barrio de siempre! ¡Cuánta clase baja! ¡Antiguamente sí había gente de bien y orden!”  –pensaba el viejo Don Manuel–.

SOLAMENTE SOY UN BEBÉ...

Acabo de cumplir un año y he decidido, en este gran momento de mi vida, escribir mis memorias. (Que nadie se asuste, pero todos los niños nacemos sabiendo leer y escribir y lo que pasa a nuestro alrededor. Pero, como los mayores nos miman tanto, preferimos callarnos).

Pero hoy, en este día tan especial, ya es hora de plasmar mis recuerdos en una hoja en blanco. Le he quitado a mi hermano Javi un folio y un bolígrafo y me dispongo a empezar.