Ya
no aguantaba más… Tenía que tomar una determinación y pedir ayuda para poder
salir hacia adelante. La verdad es que no me veía capaz, nunca había hecho algo
parecido en mi vida, pero llegados a esta situación no me quedaba otra opción.
¡Tenía que hacerlo! Entonces me acerqué a aquella señora enjoyada, bien vestida
y con un peinado de eterna peluquería, que salía de la iglesia y le dije:Un blog de cuentos y algunas cosas más, para reflexionar y pensar un poco... Quizá no te ayuden a dormir...O tal vez sí...
Algunos cuentos originales creados por el autor de este blog. Y otros compartidos...
31 de octubre de 2012
CUANDO ERA POBRE...
Ya
no aguantaba más… Tenía que tomar una determinación y pedir ayuda para poder
salir hacia adelante. La verdad es que no me veía capaz, nunca había hecho algo
parecido en mi vida, pero llegados a esta situación no me quedaba otra opción.
¡Tenía que hacerlo! Entonces me acerqué a aquella señora enjoyada, bien vestida
y con un peinado de eterna peluquería, que salía de la iglesia y le dije:29 de octubre de 2012
LOLO EL POBRE...
Se llamaba Manuel aunque
atendía por el nombre de Lolo. "Lolo el pobre" le llamaban los niños
del barrio; y él se sentía importante porque participaba en sus juegos
contemplando la bella danza de la peonza de Enrique, la pelota azul de Carlos y
las nuevas y relucientes canicas de Andrés. Jugaba en aquella plaza de árboles
centenarios hasta las seis de la tarde, hora en la cual sus amigos se iban a
sus casas a merendar.
Lolo nunca merendaba.
28 de octubre de 2012
EL VIEJO MANUEL
En aquel barrio de las afueras de la ciudad era
conocido como el viejo Don Manuel… O “el viejo” a secas. Nadie sabía su edad,
pero seguramente rondaba los ochenta años. Era alto, aunque andaba algo
encorvado. Todavía conservaba una buena cantidad de pelo sobre su distinguida
cabeza. Siempre caminaba con su inseparable bastón de empuñadura de marfil y
acostumbraba a salir a la calle sobre las doce de la mañana para su paseo
diario…Nadie hablaba con él durante su paseo porque él no quería hablar con
nadie… No tenía amigos, ni familia, vivía completamente solo en aquella antigua
casa baja rodeada de altos edificios repletos de familias inmigrantes y de
gente humilde y trabajadora… Era un cascarrabias, pensaba que los demás le
querían siempre engañar y que no eran dignos de dirigirse a él…“¡Cómo ha cambiado el barrio! ¡Cuántos inmigrantes viven
ahora en mi querido barrio de siempre! ¡Cuánta clase baja! ¡Antiguamente sí
había gente de bien y orden!” –pensaba el viejo Don
Manuel–.
SOLAMENTE SOY UN BEBÉ...
Acabo de cumplir un año y he
decidido, en este gran momento de mi vida, escribir mis memorias. (Que nadie se
asuste, pero todos los niños nacemos sabiendo leer y escribir y lo que pasa a
nuestro alrededor. Pero, como los mayores nos miman tanto, preferimos
callarnos).
Pero hoy, en este día tan
especial, ya es hora de plasmar mis recuerdos en una hoja en blanco. Le he
quitado a mi hermano Javi un folio y un bolígrafo y me dispongo a empezar.
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